¿Has sufrido un ataque de phishing? Sigue estos consejos y no piques el anzuelo

¿Has oído hablar del Phishing? Quizás te haya llegado algo a tus oídos; igual has recibido un email de tu banco advirtiéndote de algún caso cercano o incluso has sufrido algún intento de fraude.

El phishing consiste en una mala práctica de ingeniería social que tiene como objetivo lograr que reveles tu información personal y confidencial.


Los ciberdelincuentes te envían un email o sms haciéndose pasar por tu banco, la web donde has comprado unos billetes de avión, donde has reservado un hotel…

En el mensaje te advierten de un problema que puedes solventar si entras en una web (que ellos han creado para hackearte) donde deberás dar tus claves de usuario, acceso a tus cuentas, descargarte algún archivo… y ahí, ya te han cazado.


Obviamente esto nunca lo haría ni tu banco ni Booking.com. 

 

El objetivo del phishing es que el usuario revele información personal al estafador con varios fines:

  • Bloqueo del correo electrónico. Tienen tus claves y pueden hacer lo que quieran con tu correo. Normalmente lo utilizan para enviar spam.
  • Introducción de malware en tu equipo. Si te descargas un archivo, tu ordenador se infectará de virus y probablemente los ordenadores que estén conectados a la misma red.
  • Robar información confidencial. Han entrado en tu ordenador y tienen acceso a tus archivos, tus cuentas, tu correo, tus redes sociales…
  • Pérdidas económicas. Si tienen acceso a tus cuentas bancarias, podrán hacer transferencias a sus propias cuentas.

 

Te vamos a dar unas claves para que puedas prevenir un ataque de Phishing:

Aunque cada vez son más elaborados estos tipos de fraude, se puede llegar a detectar si compruebas lo siguiente antes de hacer nada más:

> Revisa bien la ortografía, el texto, el asunto… si ves que hay algo sospechoso, no lo dudes y elimina ese correo de inmediato.

> Comprueba que la dirección que te envía ese correo es fiable. Pero ¡ojo! Una cosa es el nombre que te aparece como remitente y otra la dirección de email real que envía ese correo.

> No entres en los enlaces ni abras ningún archivo. Una vez que pinches, no habrá vuelta atrás.

> Sobre todo nunca confíes en un mensaje no esperado. Si no lo tienes claro, pregunta directamente a la empresa y sal de dudas.


Y como errar es de humanos (y no nos libramos nadie de un desliz), te aconsejamos que tengas previsto un seguro de ciberriesgo que pueda subsanar el daño causado si tú o alguien de tu empresa acaba picando en el anzuelo. Porque todo en esta vida, tiene remedio, si lo tienes previsto de antemano.


 

Ponte en contacto con nosotros si quieres más información y un experto en ciberseguridad te ayudará a encontrar la mejor arma para que tu empresa esté protegida ante cualquier ataque.

Comparte este artículo en tus redes sociales y ayuda a tus amigos y conocidos a ponerse en guardia ante amenazas de este tipo.

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